9 de marzo de 2010

¿Que tal chic@s?

Mi Toshiba murió hace un mes, así que tengo que ir tomando prestados ordenadores para poder responder emails e intentar mantener un poquito esta página.

Últimamente ha habido bastantes cambios en mi vida a modo profesional, ahora soy 'Wine Director' (¡qué bien suena todo en inglés!) aunque traducido a la vida real significa: vas a currar más que antes.

He conocido mucha gente últimamente, el que más me impresionó fue Miguel Torres. Con todo el peso que conlleva su apellido es una de las personas más sencillas y agradables que os podáis imaginar.

Estuvimos probando sus vinos chilenos, del cual destacaría por su relación calidad precio el "Manso de Velasco" una cabernet sauvignon que hacen en Chile. Se pueden apreciar diferencias dependiendo de la añada pero todos tienen una linea de calidad muy atractiva.

La familia Alvear fue otra grata sorpresa, son los reyes de Montilla - Moriles (junto con otras bodegas como Toro Albala). Me dieron a conocer su proyecto de "Palacio Quemado", la verdad es que el PQ syrah es un vino concentrado, peso y de grado alcohólico alto. Pero todo en un equilibrio que conforma un excelente ejemplo del potencial de Extremadura.

Hubo aquí en NY una presentación de la Ribera del Duero, con un despliegue de más de 120 bodegas, parece que empezamos a despertar (un poco tarde).
Muchas caras conocidas y otras muchas por conocer. Vinos que me gustaron por una u otra razón.
"Damana" de bodegas Tabula, es el hermano pequeño de la familia pero ha salido igual de elegante que los demás miembros. Quizás no encontramos toda la fuerza que poseen los vinos de más alta gama, pero se trata de un vino sutil de la ribera, con taninos pulidos, fruta presente que aporta un punto de frescura.

"Alenza" de Alejandro Fernandez, tengo la suerte de conocer a Alejandro y a sus hijas en persona. Digo suerte porque se trata de una de las familias con mayor arraigo a la Ribera del Duero, región que en los últimos años ha sufrido las especulación contagiada por la burbuja inmobiliaria y mucho principito del ladrillo que no sabia bien a lo que iba. (15 euros)

Así pues, Alenza es un vino de pago, de cariño, procedente de los viñedos de Condado de Haza, se presenta muy rico en matices, siguiendo el estilo clásico de la bodega evocando la vieja escuela que no destroza tu boca con taninos. Un vino especial, complejo, profundo y para beber poquito a poco. (40euros)

Astrales, Pago de los Capellanes, Mogar.... son otros vinos que me hicieron sonreír.

Pues nada más señores, el siguiente artículo creo que necesariamente versara sobre vinos extranjeros. ¿Conocéis la Zinfandel?

20 de enero de 2010

Maridando comida brasileña y vino español

Este es el artículo que escribí para Wines From Spain, si lo queréis ver en inglés (por practicar) entrad en www.winesfromspainnewsdigital.com en el número de invierno. A ver que os parece el artículo....



Pedirle a un español que separe sus vinos de su comida, puede ser en un principio algo complicado. Por suerte la vida me ha permitido ver mundo y educar mi paladar en otras culturas.
De esta manera, en este maravilloso procedimiento de aprendizaje que supone el viajar, me embarqué hacia Brasil. Con ese halo de embajador de nuestros tesoros que todo español posee llené mi maleta, y lo que es peor la de mis amigos brasileños, con cantidad de vinos españoles. Como creando una nueva Arca de Noé pero esta vez con vino.
Los vinos salieron de mi amado restaurante Di - Vino en Segovia, donde aprendí todo lo que sé sobre el mundo del vino. De la mano de mis padres vinícolas, por un lado Lucio del Campo (Nariz de oro en España) y de Henar Puente, (Primera mujer en ganar el premio "mejor sumiller de España") los cuales no podrían haberme contagiado mejor su amor por el vino.
Así pues llegué a la región nordeste brasileña de Pernambuco con todo mi botín intacto. Con mi vino a la espalda, como un mochilero que viaja sin rumbo fijo. Disfruté de una cocina producto de la mezcla de culturas indígenas, africanas y europeas con un nexo global que me ató de inmediato al deleite y el placer en cada bocado.
Este relato planteado como un menú de gala donde se maridan vino y comida, a la vez que se maridan sensaciones y paisaje, comienza con Cava. Como se empiezan las cosas que hay que celebrar.
Hago locuras con el vino para tomarlo allí donde creo que es el sitio idóneo para ello. En la playa de Boa Viagen, quizá la playa urbana más bonita que haya pisado, me presenté con una nevera repleta de hielo y unas humildes copas de cristal que cumplieron perfectamente su misión.
"Agustí Torelló Rva. Barrica" es un cava 100% macabeo con un tercio de vino nuevo, 1/3 de vino envejecido en acero y la última parte envejecida en barrica. Complejidad y cuerpo se hermanan perfectamente con la incontable gama de aperitivos que los vendedores ambulantes te ofrecen, Ostras (Ostras), Cangreijo (Cangrejo), Queijo frito (Queso frito) o la variedad de caldinhos (sopas). Juego de espumas de las olas a tu copa.
Seguimos en Recife, degustando en casa de mi amigo Serginho un "Camarao na Moranga" (calabaza con sopa de gambas) acompañado con Abadal Picapoll de la D.O. Pla i Bages.
Este vino de variedad indígena es como pasear por el mercado de Sao Jose en Recife, donde las flores y la fruta por su aroma y las frutas por su aroma parecen venir de otro mundo. Todo esto unido al nervio de un bailarín de Frevo (Folclore típicamente Nordestino) que este vino posee bailan al compás con el dulzor de la calabaza y las gambas.
Siguiente etapa Maragousí, siguiente vino en la mochila Ossian Verdejo (D.O. Rueda). Disfruté el plato estrella de la cocina brasileña, "Feijoada", ese plato donde se mezclan las alubias, el arroz, con las diferentes partes del cerdo (oreja, pìe..). Con el calor del mediodía Ossian me pareció la mejor opción sin llegar a ser un simple refrescante. Jugando con la temperatura de servicio de Ossian, éste puede armonizar con todo tipo de comida. Garnachas frescas del Somontano o Penedés (Secastilla o Hisenda Miret) y Mencías del Bierzo (Tebaida) o regiones gallegas (VX Cuvée Primo) serían también perfectos acompañantes.
Siguiendo la tradición española de la siesta, me tumbé en la playa bajo una palmera (algo que más tarde descubrí era peligroso por la posible caída de un coco. Al despertar, comprendí instantaneamente que tenía la descripción de Ossian, despertar con una grata sorpresa porque la marea ha subido hasta mojarte los pies es el mismo despertar que Ossian provoca en el paladar con su peso frutal, despertar acomodado en la arena como la verdejo prefiloxérica se acomoda durante nueve meses en roble francés.
Esta vez tenemos en nuestros platos Galinha Cabidela (guiso de gallina en su sangre) en la copa Mibal Joven. Pura expresión de la tempranillo de la Ribera del Duero, sin barrica como una persona desnuda mostrándose tal y como es.
¿Su secreto? el vino nace en la viña y no tras un proceso de selección de mostos. Cada sorbo de Mibal es un paso hacia mar adentro, en estas playas infinitas de Brasil donde puedes perder de vista la orilla sin llegar a hundirte. Refrescarte con toda su fruta caminando por una arena fina de taninos. Si quieres un chapuzón puedes probar los hermanos mayores Mibal Selección o Perfil.
Otro escenario Olinda, muy cerquita de Recife. No podía irme sin probar un Rodizio. "Picanha" (Solomillo de buey a la brasa), "Coracao de faisao" (Corazón de Faisán), y todo tipo de carnes inundaban una mesa gestionada con semáforos manuales.
Los vinos, Pujanza Norte y Roda I, los dos procedentes de la D.O.Ca Rioja, vinos sobradamente preparados para degustar un festín carnívoro como ese. Riojas de largas temporadas en barrica francesa, fruta negra, tostados, chocolates... me gusta comparar esta dimensión del vino riojano con la ciudad de Olinda.
Creados bajo el amparo del viejo mundo, colonialismo europeo para Olinda y la tradición riojana para estas joyas vinícolas. Pero con ese aire diferente que aprovechando esa tradición expresan con más color y más alegría su herencia.
Pasear por Olinda significa contemplar en lugar de simplemente ver. Beber Roda o Pujanza significa degustar en lugar de simplemente beber.
He descubierto que si hay una palabra para definir a Brasil, ésta sería "dulce".
Dulces playas, dulce música, dulce gente... quizás por eso aquí los dulces son tan dulces.
"Bolo de Rolo" es un postre declarado oficialmente Patrionio Inmaterial de Pernambuco. Pasta de trigo y azúcar que se complementa con alguna mermelada de fruta en mi caso guyaba. Si para el chocolate elijo siempre la Pedro Ximénez, para la fruto me dejó llevar por la Moscatel. En este caso un "Chivite Vendímia Tardía" de la D.O. Vinos de Navarra, seis meses en barrica francesa con grano atacado por la pobredumbre noble.
Este moscatel es como esperar un beso, debido al acto involuntario de cerrar los ojos ante el aroma que te embriaga previo a que el vino bese tus labios.
Tras este largo viaje de placeres, ya podemos descansar en forma de sobremesa. Sobremesa donde un Jérez debe ser protagonista. En mi caso "Oloroso Tradición VORS" de bodegas Tradición. Promedio de 39 años, maderas nobles, azucar moreno, tabaco... brisa templada de atardecer pernambucano, sonido del oceano al fondo.
Este tipo de Jereces son vinos que ayudan a sacar conclusiones, ..
Mi conclusión es que en Brasil se siente mucho y con vinos españoles más.

8 de diciembre de 2009

Vino español en Nueva York

Que tal chicos/as??



Ya os hablé sobre el "slow blog", y viendo blogs de otros compañeros más activos me siento un poco mal. Esta vez quizá tenga una excusa, ya que he estado escribiendo un artículo para Wines From Spain, organización perteneciente al ICEX, en este caso enfocado al mercado norteamericano.
No quiero meter la pata y colgar aquí el artículo hasta que ellos lo hagan primero. Lo que sí prometo es poner el link y colgar la traducción en español si me lo permiten (yo es que no entiendo de leyes o derechos de autor).



Vamos a continuar con los vinos, en este caso españoles, en NY. Además aprovecho para recomedar vinos que podéis adquirir en España bastante más baratos. No es que aquí sean excesivamente más caros, pero quien se queje de los márgenes que los restaurantes españoles aplican a la carta de vinos les invitaría a dar una vuelta por aquí.



Ya dije que en NY puedes encontrar cualquier vino español que se busque. Si hay una carta de vinos españoles que destaque esa es la del "Bar Jamón". Es un bar que sirve de sucursal al "Casa Mono" restaurante con la que comparte calle y carta de vinos. Los dos pertenecen a Mario Batali, un italiano que posee unos cuantos restaurantes en NY. Al igual que alabo la bodega, la comida me decepciona un poco (y he probado ambos sitios).

La carta de vinos es muy actual, te encuentras con Ossian (verdejo en barrica de Rueda), Cap de Barbaría (Formentera) del cual también he hablado anteriormente. Como tambien una enorme cantidad de Vega Sicilias Únicos en sus diferentes añadas. Eso sí, si un Cap de Barbaria son 30€ en una tienda no barata de España, en el restaurante son 120$.

Una vez entras en contacto con el cliente, te das cuenta que La Rioja manda. No es casualidad ya que es sin duda la que más publicidad y eventos realiza. En cuanto a uva, la Tempranillo es la reina para quien quiere probar un vino de variedades autóctonas. Si bien es cierto que no contemplan la diversidad de vinos que una tempranillo puede ofrecer. En blancos Albariño y Verdejo, aunque sean menos conocidas que la variedad nacional tinta, son los más demandados.

Queda mucho trabajo por hacer para colocar a los vinos españoles en una posición privilegiada. Los italianos primero por el flujo migratorio a la ciudad en tiempos pasados y por el marketing quizá sea el más demandado. Francia por su glamour e historia pasaría a ocupar la segunda plaza, después procedente del viejo mundo estaría España. El problema esta que alrededor de estas posiciones está el "nuevo mundo" Australia, Chile, Argentina y por supuesto los vinos norteamericanos. Que fácilmente ganan en consumo (quizá más doméstico) a la vieja europa.


No sé si sabéis que estoy trabajando en un restaurante español. Un sitio pequeñito del West Village que tiene bastante buena fama en la city. No controlo totalmente la carta de vinos, ya que mi jefa tiene la última palabra y por las características del sitio no podemos tener una carta como la que manejaba en españa (unas 300 referencias).



No obstante van llegando cositas de mi querida España que te alegran el día. La última sorpresa que me he llevado ha sido "Castillo de Perelada 5 fincas" D.O. Empordá , un vino elegante, fresco, complejo.. y que con el precio que tiene aquí en dólares, en España puede ser una ganga.



Trabajo algún vino con el que ya lo hacía en Segovia, como es el "Museum Crianza", un vino de Cigales que en una cata a ciegas parecería un Rioja con un poquito más de nervio. Cuerpo medio, taninos redondeados y muy placentero. Repito lo dicho con el vino anterior, en España puede rondar los 11€ en tienda.



Última sorpresa española, aunque ésta ya la había probado en España, "Ijalba Graciano" D.O. Rioja. Bodega ecológica que parece ir a su aire (algo que aprecio enormemente) ya que dedica varios monovarietales a uvas como la Maturana Blanca o en este caso a una Graciano muy asequible. Vino distinto al clásico Rioja, mineralidad, acidez y nervio propios de la variedad, fruta negra.



Por último probé hace poquito un "Guitián Godello" del 2006, y aunque yo soy más fan de su hermano sobre lías (madurado durante un tiempo con las levaduras tras la fermentación), esta Godello me ha sorprendido en cuanto a floralidad, cremosidad y complejidad. Si queréis disfrutar de un Guitián en cualquiera de sus diferentes versiones, dejarlo madurar un año al menos.

Así que aquí seguiremos, aportando un granito de arena para que se consuma más vino español en la Gran Manzana. Aprovecho la despedida para dar mi opinión acerca de crear el concepto "Vinos de España". Antes de venir por estas tierras quizá estaba en desacuerdo, pero ya vale de ir cada uno por su lado y vamos a crear una "marca global" necesaria para esta "globalidad" que toda bodega necesita para vender y no acumular stocks.

Un abrazo a todos

18 de octubre de 2009

Como veo el vino NYC


Ha pasado un año desde que los aires de cambio me trajeron aquí. Wow!! No puedo hablar del vino a modo generalista en EE.UU ya que New York se considera como una islita muy diferente de otros estados del interior. Releyendo el blog me di cuenta que prometí hacer alguna reseña de como se veía el vino en las américas.


En primer lugar ya he pasado la etapa de dejar de mirarme al ombligo como buen español. Esto se traduce en eliminar esas ideas de que los yankees no tienen ni idea ni de vino ni de comida. Simplemente es distinto.


Los neoyorkinos tienen una mente abierta, que les ha llevado a poseer un grado cosmopolita como ninguna otra ciudad del mundo.

De esta manera quizás preferirán un bagel con cheese - cream (un sandwich que personalmente detesto) a un bocadillo de pan tomate y jamón serrano. Pero a su vez han probado cocina Etíope, Cubana, Escandinava... por ello su conocimiento sobre cocina puede ser incluso superior al nuestro si lo vemos desde un punto de vista global.


Esta introducción de la comida, sirve como ejemplo perfecto para el asunto del vino.

Los mecanismos de elección les lleva a mirar más la variedad de uva que el origen del vino. Por otro lado confían mucho en los profesionales ya sea en tienda o restaurante, siempre partiendo de esa tendencia por conocer cosas nuevas.


Las tiendas de vino, presentan porcentajes de venta mucho mayores que en España, lo que se traduce en un consumo doméstico mayor.

La regularidad y variedad en la organización de catas en estos establecimientos es de admirar.

La edición de libros en sus distintos puntos de especialización debería sonrojar a más de un editor en España.

Se pueden citar más ejemplos, pero todo se resumiría en un afán de aprender y conocer mundo.

Disfrutando del vino sin complejos ni tradiciones arraigadas que nos acobardan ante las novedades.


Ese punto de globalidad, les otorga un conocimiento sobre un espacio mayor que el ombligo que a nosotros nos gusta contemplar, sin levantar la cabeza y mirar más allá.


Un punto, en el que quizá discrepo es en su devoción por vinos con taninos agresivos, tendencia que quizá impuso Robert Parker y que muchas bodegas españolas aceptaron como doctrina.


No pretendo crispar a nadie, ni tampoco crear polémica. Confieso que acudo regularmente a una tienda para comprar queso español, que visito regularmente un restaurante para hacer el "brunch" porque tienen un bocata de jamón con tomate que me cura la nostalgia, y no me he podido resistir a comprar un par de botellas de vino español. Incumpliendo así mi propósito de solo consumir vino extranjero durante mi etapa aquí.


Un abrazo



Ah! un vinillo que me gusta mucho como vinito para beber en casa sin un plan muy especial (barato, vamos). AGUA DE PIEDRA, una Malbec de Argentina Reserva , de terruño, profundo pero sutil.


7 de junio de 2009

Segunda Parte, estudio consumo del vino por parte de los jóvenes


Segunda parte del estudio....


Finalmente, se propuso a los encuestados una serie de afirmaciones sobre el vino para ver si estaban o no de acuerdo, y determinar cuál es la percepción de los jóvenes. Las afirmaciones y los porcentajes de acuerdo son los siguientes:


Es una bebida para mayores (42,5%)
Otra afirmación desacertada, a mi parecer tomar un vino en una terracita en una placita de nuestra ciudad, con su solete, las gafas de sol puestas.. me parece de lo más COOL, no? yo creo que hasta viste más que una caña.


Es sólo para celebraciones (39,5%)
Qué mejor que celebrar todos los días..


Es un producto con el que se queda bien (47,9%)

Ah! eso si que es verdad. No se puede uno imaginar lo bien que se queda regalando un vino. Ya sea para los suegros, para el jefe, un profesor... también debe uno ser consciente de lo que uno está proyectando el vino que regala.
Si estás regalando un Vega Sicilia, quiere decir que vas en serio, que no te andas con tonterías. Pero cuidado!! el peor regalo es aquel que no puede ser correspondido. Puede hacer que el receptor del regalo se sienta en deuda de manera incómoda.


Yo recomiendo, investigar un poquito, regalar aquello que quizá el obsequiado no se atrevería a comprar.


SI ALGUNA VEZ TENÉIS DUDAS SOBRE QUE VINO COMPRAR PARA REGALAR DEPENDIENDO DE LA SITUACIÓN, ESCRIBIDME UN COMENTARIO SIN DUDAR


Es una bebida tradicional (70,1%)

Si investigamos mínimamente, casi se puede decir que desde que existe la civilización existe el vino.


Es sólo para entendidos (62,5%)

Pues no!! yo no soy un catedrático del arte, y sin embargo voy al MOMA y me emociono. Quizá no llegaré a disfrutar tanto como un experto de la materia, pero ¿por qué cerrarse a los placeres?


Es un producto saludable (41%)

No es saludable, da la vida, que es diferente..

Pertenece a la cultura española (77%)

Y olé.. no os imagináis como se echa de menos la cultura española, cuando estás tan lejos. Nuestro estilo de vida es la envidia del mundo (me lo dicen cada día). Disponemos de todos los manjares para disfrutar la vida, y a veces no lo valoramos hasta que no podemos disfrutar de ellos.


El vino es una bebida cara (30,9%)
Otro no!!! estos días voy a presentar una lista de vinos para tiempos de crisis, o para bolsillos universitarios ajustados, o becarios explotados, u otra situación económica delicada. De manera que quede patente que el elitismo del vino es un concepto creado de manera anti-natura alrededor de un regalo que nos brinda la tierra.



En los próximos días cuelgo una lista de vinos con precios, fotos, cata... adecuada para el verano y los bolsillos ajustados o que no quieren desajustarse demasiado.


Un abrazo


P.D. Entrada escrita mientras me bebo una Riesling Alemana.. el chovinismo está bien pero hay q ver un poquito más allá