martes 8 de diciembre de 2009

Vino español en Nueva York

Que tal chicos/as??



Ya os hablé sobre el "slow blog", y viendo blogs de otros compañeros más activos me siento un poco mal. Esta vez quizá tenga una excusa, ya que he estado escribiendo un artículo para Wines From Spain, organización perteneciente al ICEX, en este caso enfocado al mercado norteamericano.
No quiero meter la pata y colgar aquí el artículo hasta que ellos lo hagan primero. Lo que sí prometo es poner el link y colgar la traducción en español si me lo permiten (yo es que no entiendo de leyes o derechos de autor).



Vamos a continuar con los vinos, en este caso españoles, en NY. Además aprovecho para recomedar vinos que podéis adquirir en España bastante más baratos. No es que aquí sean excesivamente más caros, pero quien se queje de los márgenes que los restaurantes españoles aplican a la carta de vinos les invitaría a dar una vuelta por aquí.



Ya dije que en NY puedes encontrar cualquier vino español que se busque. Si hay una carta de vinos españoles que destaque esa es la del "Bar Jamón". Es un bar que sirve de sucursal al "Casa Mono" restaurante con la que comparte calle y carta de vinos. Los dos pertenecen a Mario Batali, un italiano que posee unos cuantos restaurantes en NY. Al igual que alabo la bodega, la comida me decepciona un poco (y he probado ambos sitios).

La carta de vinos es muy actual, te encuentras con Ossian (verdejo en barrica de Rueda), Cap de Barbaría (Formentera) del cual también he hablado anteriormente. Como tambien una enorme cantidad de Vega Sicilias Únicos en sus diferentes añadas. Eso sí, si un Cap de Barbaria son 30€ en una tienda no barata de España, en el restaurante son 120$.

Una vez entras en contacto con el cliente, te das cuenta que La Rioja manda. No es casualidad ya que es sin duda la que más publicidad y eventos realiza. En cuanto a uva, la Tempranillo es la reina para quien quiere probar un vino de variedades autóctonas. Si bien es cierto que no contemplan la diversidad de vinos que una tempranillo puede ofrecer. En blancos Albariño y Verdejo, aunque sean menos conocidas que la variedad nacional tinta, son los más demandados.

Queda mucho trabajo por hacer para colocar a los vinos españoles en una posición privilegiada. Los italianos primero por el flujo migratorio a la ciudad en tiempos pasados y por el marketing quizá sea el más demandado. Francia por su glamour e historia pasaría a ocupar la segunda plaza, después procedente del viejo mundo estaría España. El problema esta que alrededor de estas posiciones está el "nuevo mundo" Australia, Chile, Argentina y por supuesto los vinos norteamericanos. Que fácilmente ganan en consumo (quizá más doméstico) a la vieja europa.


No sé si sabéis que estoy trabajando en un restaurante español. Un sitio pequeñito del West Village que tiene bastante buena fama en la city. No controlo totalmente la carta de vinos, ya que mi jefa tiene la última palabra y por las características del sitio no podemos tener una carta como la que manejaba en españa (unas 300 referencias).



No obstante van llegando cositas de mi querida España que te alegran el día. La última sorpresa que me he llevado ha sido "Castillo de Perelada 5 fincas" D.O. Empordá , un vino elegante, fresco, complejo.. y que con el precio que tiene aquí en dólares, en España puede ser una ganga.



Trabajo algún vino con el que ya lo hacía en Segovia, como es el "Museum Crianza", un vino de Cigales que en una cata a ciegas parecería un Rioja con un poquito más de nervio. Cuerpo medio, taninos redondeados y muy placentero. Repito lo dicho con el vino anterior, en España puede rondar los 11€ en tienda.



Última sorpresa española, aunque ésta ya la había probado en España, "Ijalba Graciano" D.O. Rioja. Bodega ecológica que parece ir a su aire (algo que aprecio enormemente) ya que dedica varios monovarietales a uvas como la Maturana Blanca o en este caso a una Graciano muy asequible. Vino distinto al clásico Rioja, mineralidad, acidez y nervio propios de la variedad, fruta negra.



Por último probé hace poquito un "Guitián Godello" del 2006, y aunque yo soy más fan de su hermano sobre lías (madurado durante un tiempo con las levaduras tras la fermentación), esta Godello me ha sorprendido en cuanto a floralidad, cremosidad y complejidad. Si queréis disfrutar de un Guitián en cualquiera de sus diferentes versiones, dejarlo madurar un año al menos.

Así que aquí seguiremos, aportando un granito de arena para que se consuma más vino español en la Gran Manzana. Aprovecho la despedida para dar mi opinión acerca de crear el concepto "Vinos de España". Antes de venir por estas tierras quizá estaba en desacuerdo, pero ya vale de ir cada uno por su lado y vamos a crear una "marca global" necesaria para esta "globalidad" que toda bodega necesita para vender y no acumular stocks.

Un abrazo a todos

domingo 18 de octubre de 2009

Como veo el vino NYC


Ha pasado un año desde que los aires de cambio me trajeron aquí. Wow!! No puedo hablar del vino a modo generalista en EE.UU ya que New York se considera como una islita muy diferente de otros estados del interior. Releyendo el blog me di cuenta que prometí hacer alguna reseña de como se veía el vino en las américas.


En primer lugar ya he pasado la etapa de dejar de mirarme al ombligo como buen español. Esto se traduce en eliminar esas ideas de que los yankees no tienen ni idea ni de vino ni de comida. Simplemente es distinto.


Los neoyorkinos tienen una mente abierta, que les ha llevado a poseer un grado cosmopolita como ninguna otra ciudad del mundo.

De esta manera quizás preferirán un bagel con cheese - cream (un sandwich que personalmente detesto) a un bocadillo de pan tomate y jamón serrano. Pero a su vez han probado cocina Etíope, Cubana, Escandinava... por ello su conocimiento sobre cocina puede ser incluso superior al nuestro si lo vemos desde un punto de vista global.


Esta introducción de la comida, sirve como ejemplo perfecto para el asunto del vino.

Los mecanismos de elección les lleva a mirar más la variedad de uva que el origen del vino. Por otro lado confían mucho en los profesionales ya sea en tienda o restaurante, siempre partiendo de esa tendencia por conocer cosas nuevas.


Las tiendas de vino, presentan porcentajes de venta mucho mayores que en España, lo que se traduce en un consumo doméstico mayor.

La regularidad y variedad en la organización de catas en estos establecimientos es de admirar.

La edición de libros en sus distintos puntos de especialización debería sonrojar a más de un editor en España.

Se pueden citar más ejemplos, pero todo se resumiría en un afán de aprender y conocer mundo.

Disfrutando del vino sin complejos ni tradiciones arraigadas que nos acobardan ante las novedades.


Ese punto de globalidad, les otorga un conocimiento sobre un espacio mayor que el ombligo que a nosotros nos gusta contemplar, sin levantar la cabeza y mirar más allá.


Un punto, en el que quizá discrepo es en su devoción por vinos con taninos agresivos, tendencia que quizá impuso Robert Parker y que muchas bodegas españolas aceptaron como doctrina.


No pretendo crispar a nadie, ni tampoco crear polémica. Confieso que acudo regularmente a una tienda para comprar queso español, que visito regularmente un restaurante para hacer el "brunch" porque tienen un bocata de jamón con tomate que me cura la nostalgia, y no me he podido resistir a comprar un par de botellas de vino español. Incumpliendo así mi propósito de solo consumir vino extranjero durante mi etapa aquí.


Un abrazo



Ah! un vinillo que me gusta mucho como vinito para beber en casa sin un plan muy especial (barato, vamos). AGUA DE PIEDRA, una Malbec de Argentina Reserva , de terruño, profundo pero sutil.